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ARGELIA Y NÍGER: EL INTERÉS ENERGÉTICO MANDA

Níger y Argelia comparten mucho más que una frontera rectilínea heredada de su pasado colonial. Comparten también desafíos estructurales que trascienden sus límites territoriales: condiciones climáticas áridas en amplias zonas y problemas de gobernanza que se ven cada vez más tensionados por la acción de actores no estatales de inspiración islamista. En este contexto, resulta comprensible que ambos gobiernos (caracterizados por su rechazo a la influencia occidental, especialmente la francesa) encuentren puntos de entendimiento con relativa facilidad. Por ello, la ruptura de relaciones entre Níger y Argelia hace menos de un año supuso un factor de desestabilización en el delicado equilibrio regional entre el norte de África y el Sahel.

El contexto ha cambiado. Hace poco más de una semana se anunció el restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Argelia y Níger, materializado en el retorno de sus respectivos embajadores y poniendo fin a una crisis diplomática de casi diez meses. Sin embargo, conviene preguntarse cuáles fueron las razones que llevaron a la ruptura y, sobre todo, por qué se produce ahora este acercamiento.

Las tensiones entre ambos Estados se desencadenaron en abril de 2025 tras el derribo de un dron maliense por parte de Argelia. Este incidente provocó una reacción coordinada del bloque de la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrado por Malí, Níger y Burkina Faso. Este bloque, impulsado por las juntas militares gobernantes, se creó con el objetivo de reforzar el apoyo mutuo frente a presiones externas. Un ejemplo claro de esta cohesión fue su salida conjunta de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), en respuesta a las críticas y sanciones impuestas por dicha organización. En este marco, el derribo del dron fue interpretado como una agresión, lo que llevó a una respuesta unificada y a la ruptura de relaciones con Argelia.

A pesar de la continuidad y creciente cohesión de la AES, las relaciones entre Argelia y Níger han mejorado, en contraste con la persistente tensión entre Argelia y Malí. Esto sugiere que los intereses compartidos entre Argelia y Níger trascienden las dinámicas políticas del bloque saheliano, abriendo la puerta a objetivos estratégicos comunes. Ambos países han apelado a reforzar los lazos de hermandad, cooperación y buena vecindad, aunque detrás de esta retórica subyacen intereses estructurales de mayor calado.

Esta lógica se hace evidente a la luz de los recientes desarrollos energéticos. La empresa estatal argelina Sonatrach ha anunciado que iniciará en breve la construcción del gasoducto transahariano en territorio nigerino (Europa Press, 2026). Este proyecto, de aproximadamente 4.200 kilómetros, conectará Nigeria, Níger y Argelia, facilitando la exportación de gas hacia el Mediterráneo. Se trata de una iniciativa que pone de manifiesto la creciente relevancia de los intereses económicos compartidos a nivel regional, difícilmente alcanzables de manera aislada.

Este movimiento reconfigura el equilibrio regional. Por un lado, Níger identifica una oportunidad estratégica para posicionarse como país de tránsito en la exportación de gas hacia Europa, especialmente en un contexto en el que el continente busca reducir su dependencia del gas ruso. Por otro lado, Argelia necesita consolidar alianzas con sus vecinos para evitar un posible aislamiento estratégico frente a Marruecos.

En este sentido, Marruecos ha impulsado su propio proyecto energético, el Gasoducto África Atlántico (elEconomista.es, 2025), con el objetivo de canalizar gas hacia Europa a través de su territorio. Esta iniciativa responde a una doble lógica: reforzar la imagen de la monarquía como actor innovador y consolidar su posicionamiento estratégico frente a Argelia, su principal competidor regional. En este escenario de rivalidad energética, el avance de un proyecto implica necesariamente el retroceso del otro. Así, la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Argelia y Níger responde, en gran medida, a la necesidad de garantizar la viabilidad de su propio corredor energético y, con ello, su proyección económica y geopolítica.

Asimismo, este acercamiento permite anticipar una intensificación de la cooperación en materia de seguridad. La colaboración en la lucha antiterrorista, mediante el intercambio de información y capacidades; resulta especialmente relevante para Níger, que enfrenta un deterioro progresivo de su estabilidad interna. En este sentido, el respaldo argelino puede constituir un activo político y estratégico clave para el gobierno nigerino en escenarios futuros marcados por el avance del terrorismo. No obstante, Níger mantiene su compromiso con la AES, lo que implica que este acercamiento a Argelia no se produce en detrimento de sus relaciones con Malí, sino que podría, incluso, contribuir a una eventual normalización de las relaciones entre Argelia y este último en el medio plazo.

El Sahel y el norte de África configuran un espacio geopolítico cada vez más volátil, donde los riesgos se multiplican. En este contexto, los intereses estatales tienden a imponerse sobre los alineamientos ideológicos. Las nuevas dinámicas regionales estarán cada vez más articuladas en torno a intereses económicos, mientras que las alianzas políticas existentes, aunque persistentes, podrían relegarse a un segundo plano operativo.

Se prevé que el proyecto del gasoducto avance en los próximos años, aunque no sin enfrentar importantes desafíos técnicos, financieros y de seguridad. Si bien esta infraestructura podría contribuir a una cierta estabilización geopolítica de la región, su impacto directo en la mejora de la seguridad sigue siendo, en gran medida, objeto de debate. En última instancia, más que un gesto diplomático, este acercamiento refleja una realidad persistente: en el Sahel y el norte de África, la estabilidad no se construye sobre afinidades, sino sobre necesidades estratégicas compartidas.

Gabriela de la Cuesta

Bibliografía

El periódico de la energía. (17 de Febrero de 2026). Argelia comenzará a construir el gasoducto transahariano en Níger en marzo. Obtenido de El periódico de la energía: https://elperiodicodelaenergia.com/argelia-comenzara-a-construir-el-gasoducto-transahariano-en-niger-en-marzo/

elEconomista.es. (30 de Noviembre de 2025). El ‘elefante blanco’: el proyecto gasístico de Marruecos para traer gas a Europa desde Nigeria. Obtenido de elEconomista.es: https://www.eleconomista.es/energia/noticias/13668998/11/25/el-elefante-blanco-el-proyecto-gasistico-de-marruecospara-traer-gas-a-europa-desde-nigeria.html